Restaurar la salud social, emocional y académica de los estudiantes

Para restaurar la salud social, emocional y académica de los estudiantes durante el regreso a la escuela se necesitan vínculos sólidos entre ellos y su escuela, los adultos y sus compañeros. La fortaleza de estos vínculos ayuda a determinar el nivel de conectividad de los estudiantes, que es uno de los principales objetivos para los estudiantes que regresan a la escuela. Para comenzar a lograr este objetivo, se insta a los líderes estatales a implementar políticas legislativas que puedan fomentar soluciones para enfrentar, mantener y fortalecer los vínculos necesarios para dar comienzo a los procesos de recuperación y aprendizaje.

Expertos como Christina Cipriano, doctora en Psicología Educativa y directora de investigación en el Centro de Inteligencia Emocional de Yale (Yale Center for Emotional Intelligence), piden que haya más aprendizaje social y emocional (SEL, en inglés). SEL es el proceso mediante el cual los niños y adultos comprenden y manejan las emociones, establecen y alcanzan metas positivas, sienten y demuestran empatía por los demás, establecen y mantienen vínculos positivos y toman decisiones responsables. Sin embargo, incluso las escuelas que están en sintonía con el logro de estos objetivos, pueden no darse cuenta de que un estudiante bilingüe tiene dificultades para comunicar las incomodidades o ansiedades que el regreso a la escuela le generan.

El Programa de educación y sociedad de Aspen Institute sugiere 10 acciones estatales. Por ejemplo, una sugerencia es establecer «una definición clara de ‘participación activa de los estudiantes’ y condiciones saludables para el aprendizaje, o perfeccionar las definiciones existentes y ofrecer herramientas de medición, recursos y orientación a las escuelas». Esta es una sugerencia extremadamente importante cuando se trata de un estudiante bilingüe. Si la participación activa de los estudiantes está en riesgo, en general, es posible que un estudiante con dominio limitado del inglés experimente aún más desconexión. De manera imperativa, además de implementar nuevas definiciones de participación activa de los estudiantes, Aspen Institute busca comprender mejor los efectos que tiene el aprendizaje a distancia en los estudiantes a través de «controles emocionales».

El uso adecuado de los «controles emocionales» también revela la importancia de capacitar a los consejeros escolares y otros administradores, además de los docentes, para que puedan reconocer mejor cuando un estudiante bilingüe está nervioso, incómodo o demuestra ansiedades que no logra expresar de manera oral. Crear un espacio seguro para todos los estudiantes es fundamental, ahora más que nunca, y el SEL seguirá siendo una herramienta poderosa para mantener este entorno. Una de las herramientas más eficaces en las que pueden invertir las escuelas es la incorporación de traductores o intérpretes, con el fin de fomentar la igualdad social, emocional y académica, y garantizar la efectividad de los «controles emocionales».